
Tenía ganas de hablar de futbol durante toda la temporada, más que de futbol, de la Real. Soy bastante futbolero, (que se le va a hacer, nadie es perfecto) pero reconozco que no soy de las personas más objetivas cuando hablo de mi equipo. También hay que tener en cuenta que la objetividad no abunda en este mundo, pero bueno. Llevo meses detrás del sr. O para que me escriba algo con criterio de nuestro equipo, pero ya saben ustedes como son los artistas. Se hacen derrogar y al final voy a perpetrar yo este texto.
Ha habido varias cosas que me hubiera gustado comentar este año pero ha tenido que acabarse la temporada para que mi equipo cometa la mayor estupidez del año: despedir a Martín Lasarte.
Mi opinión de los entrenadores de la Real no siempre es correcta a priori y generalmente los hechos acaban demostrando que estaba equivocado. Desde que fichamos a Denoueix en el 2002, hemos tenido una colección de entrenadores enorme. Tras despedir al galo trajimos a Amorrortu, un tío honrado al que nunca le acabamos de perdonar que fuera del Athletic; pero que demostró ser buena persona y buen entrenador. También le despedimos. El hombre debió de acabar un poco hasta los cojones de nosotros y del fútbol profesional, ya que desde entonces está de responsables del fútbol base del Atlético de Madrid donde seguro que vive más tranquilo. Para tapar el hueco en el banquillo ascendimos a Gonzalo Arkonada del Sanse, pero a los dos meses le echamos a la calle. Era la época de Miguel Fuentes como presidente, el mayor inútil que ha estado como presidente de la Real.
Tras despedir a Gonzalo Arkonada, Joxe Mari Bakero baja al banquillo. Es uno de los grandes jugadores que ha dado la Real al futbol pero como entrenador es bastante nulo. Este hombre consigue acabar la temporada y en vez de darle las gracias por los servicios prestados y buscar un entrenador como Dios manda, se le deja empezar la temporada. Como era de esperar a finales de octubre le echan a la calle dejando a la Real última en la clasificación. Buscan a Lotina como recambio. Yo me alegre mucho. Lotina era uno de mis entrenadores favoritos. Recuerdo el baño que le dio a Denoueix en la partido Celta de Vigo- Real Sociedad en el que nos jugábamos la Liga del 2003 y que perdimos por 3-0. Siempre pensé que era un gran entrenador para nosotros y acabo llevando el equipo a segunda.
Tras el desastre fichamos a un gales, que no era Toshack, llamado Coleman al que le dieron un equipo en crisis, sin un clavel en la caja y le prometieron tres años para que hiciera un equipo con jugadores de la casa. Se dejo la lavadora de casa abierta provocando una inundación en casa del vecino de abajo y salió por piernas de la ciudad a los tres meses. Los responsables del equipo, desesperados, ofrecen el equipo al primero que pasa por allí, que es Jose Ramón Eizmendi que cumple sobradamente lo que se esperaba de él: nada. Aun así había que acabar la temporada y los iluminados que dirigen la Real por aquel entonces (Iñaki Badiola) contratan en abril a Lillo. Yo dije durante más de diez años que esperaba no ver nunca a Lillo sentado en el banquillo de la Real ya que me parecía el peor entrenador posible. Casi ascendemos y solo el partido disputado en Vitoria nos lo impidió. El año siguiente lo hizo entero y aunque estuvimos en los puestos de arriba, no tuvimos oportunidad de ascender. Termino su ciclo en la Real.
He de reconocer que Lillo me sorprendió. Pensaba que era un inútil, y lo hizo bastante bien con una plantilla escasa. También pensaba que era un entrenador ofensivo y luego acabo siendo un entrenador que hacía que Maguregui, Clemente y Mourinho sean un paradigma de futbol ofensivo a su lado.
Poco antes de terminar esa temporada Aperribay daba las gracias a Lillo y anunciaba la contratación de Martin Lasarte, un entrenador uruguayo que aquí no conocía ni “el tato” y que había sido jugador del Superdepor a comienzos de los noventa.
Le dijeron más o menos lo que le habían dicho a Coleman en su día.
No hay un duro, queremos subir, la afición está dividida, estamos en “ley concursal”, la directiva está algo más que cuestionada por la afición y hay que tirar de la cantera todo lo posible.
Martín Lasarte rescató a Zurutuza, que a Lillo no le servía, consiguió que Ansotegi pareciera un jugador de futbol, descubrió a Griezman, recuperó a Rivas del exilio gaditano y junto con lo que había montó un equipo de futbol serio. Poco después de comenzar la temporada debuta un delantero uruguayo un poco macarra, llamado Carlos Bueno, que fue decisivo en el ascenso de la Real. Lasarte actúa tanto como de entrenador como de psicólogo y nos come la cabeza a la afición y a la plantilla lo que nos lleva a ascender siendo campeones.
Todos contentos y felices. La Real vuelve a estar donde nunca debió de salir y a Lasarte comienza la temporada. Traen a Joseba Llorente, que no juega desde enero, a Tamudo (un fenómeno) y a otro par de futbolistas que no han aportado demasiado. El núcleo de la plantilla es el que jugaba en segunda. Tras una placida temporada, nos complicamos la vida y no salvamos el pellejo hasta la última jornada.
Sorprendentemente ayer despiden a Martin Lasarte ya que dicen que es un entrenador previsible que siempre hace los mismos cambios y que es muy justito tácticamente. Vamos a ver, que esto es la Real. Somos un equipo en el que el lateral derecho es Carlos Martínez. Muchos de los jugadores que tenemos no tienen nivel para estar en Primera división y le pedimos a este hombre que estemos en UEFA?. Joder. ¡Que ayer estábamos en Segunda!
La directiva le pidió mantener la categoría en Primera. Lo ha cumplido. Ha sacado un rendimiento brutal a una plantilla a la que no le sobra el talento (aprovecho para recordar a los lectores, que estoy hablando de la plantilla actual de la Real, no de Brasil de los 70) A una persona que cumple con los objetivos que se le han marcado no se le puede echar de esta manera. Lo que más me jode, es que le despide un director técnico (Loren) que es un inútil. Y digo lo de inútil por que cuando en la Real se busca un fichaje para un puesto concreto (el que sea) casi todas las opciones tienen el mismo representante. Que yo sepa el mercado futbolístico tiene muchos jugadores y representantes. ¿Por qué cerrarse solo en ese?
Yo a Aperribay le reconozco que ha sabido poner orden en la casa de putas que era la Real pero lo de Lasarte ha estado mal y si me apuras lo de Rivas se ha podido hacer mucho mejor.
A Martín Lasarte le deseo la mejor suerte del mundo vaya adonde vaya y le doy las gracias por el extraordinario trabajo que ha hecho en la Real. Estoy seguro que ha pasado a la historia de la Real Sociedad y que ocupa un lugar en el corazón de la afición realista para siempre.
4 comentarios:
Pues no se si tu amigo O lo hubiera hecho mejor. Efectivamente, LASARTE lo ha hecho muy bien. Sobre todo hizo lo más difícil: Subirnos a 1ª.
La afición y los medios en general lo han querido y lo quieren. Lo de Loren, pues eso.
A ver qué hacen ahora. Con que ganemos a los vecinos y no bajemos, a mí, de momento, me vale.
No entiendo por qué han echado a Martín Lasarte. Desde fuera de Gipuzkoa poco puedo seguir de la Real Sociedad, pero creo que hizo una labor magnífica en 2ª y que ha salvado la papeleta en una difícil LFP donde la Real es un equipo sin terminar de hacerse. ¿Y a quién van a poner de entrenador? Miedo me da.
En cuanto a presidentes nefastos, vale que Fuentes era un negado, pero ¿Y el listillo de Astiazarán? Que se embprrachó de poder, pretendía hacer una ciudad en el estadio, manipuló la pasta de los fichajes y, aunque salió muy mal (El día que la junta de accionistas lo echó, en la reunión del velódromo, trenía un coche a la puerta por si tenía que salir perseguido por la turba mosqueada), el tipo se colocó como nadie en la LFP. Eso sí, dejando a la Real sin un duro y con un pié -luego los dos- en segunda.
IK: Yo también firmo con no bajar.
Juli Gan: Aunque te cueste creer Fuentes me ha parecido peor presidente que Astiazaran, y eso que este parece un gangster. Hemos aprendido mucho sobre lo que nos conviene y lo que no con esos dos "artistas"
Aperribay obedece la voz de su amo y de momento está haciendo las cosas bien. A mi me ha dado mucha pena que hayan despedido a Lasarte. Espero que acierten. También me dió pena cuando se cargaron a Lillo, menos, pero me dió; y el tiempo les ha dado la razon.
Espero que traigan a alguien que mejore a Lasarte pero creo que lo tienen complicado.
Gracias a los dos por escribir.
Como siempre, acertadisimo. Un abrazo.GyA
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